El otro día surgió el típico tema de las series que vemos habitualmente en internet (porque ya la TV ha muerto casi prácticamente). Resulta que de todas las series que vemos últimamente, ninguna es española. Y quedo claro una cosa, que la calidad en España es bastante floja por no decir nula. Porque comparar las de actualidad LOST, Flash forward, The Bing Bang Theory… o añejas como Twin Peaks, Buffy, Friends… con éxitos patrios, la verdad, queda bastante ridículo.
Y no porque no sepamos, podemos hacer cosas increíbles, por lo menos en el cine. Es que no queremos. No sé qué mente pensante hay siempre detrás de dar luz verde a los proyectos que tenemos que modificarlo todo para que sea la mierda que siempre es. O es una recreación histórica de un tiempo y sus vicisitudes (Cuéntame, La señora, Amar en tiempos revueltos… ) o el humor actual español (Aquí no hay quien viva o La que se avecina, Ana y los 7) o por supuesto la recreación de un personaje de revista que pasa por una segunda juventud en el mundo rosa (Paquirrin, La duquesa de Alba…). Este es el panorama.
Yo no digo que ahora cambien radicalmente, solo pido a los miles y miles de productores que hay en España que echen un vistazo a la gente de la calle que tiene alrededor. Y digo de todas las edades porque si les preguntan nada más que a las personas de más edad, está claro que piden eso. Pero llegara un momento en que quieran captarnos de verdad, a los treintañeros, para que veamos televisión y se darán cuenta de que nos han perdido definitivamente porque no queremos nada de aquí por su calidad. Y no quiero que esto suene a antiespañol, que hay que defender lo nuestro, pero solo si es defendible. Al final, igual que pasará con el mundo de la música o de los libros, el negocio estará en otra parte y cuando quieran darse cuenta, será muy tarde.